miércoles, 4 de noviembre de 2009

Superpoderosos

– I –
Desde la muerte de Luisa, las calles se cubrieron de cráteres extraños. En la terraza del enorme rascacielos, Superman planea un nuevo salto suicida.

– II –
La historia nos fue contada de manera equivocada: el murciélago gigante se pone el disfraz de Bruce Wayne, y no al revés.

– III –
Retirado de la lucha contra el crimen, el veterano Hombre Araña se dedica al tejido de suéteres de seda.

– IV –
La Academia de Superhéroes es una organización mafiosa. Superman se encarga de convencer a los aspirantes de que podrán volar, y Batman de hacer desaparecer los cuerpos de aquellos que no lo logran.

– V –
– Ahora soy la Mujer Maravilla – exclamó Robin, al salir del quirófano.

30 comentarios:

Ignacio Reiva dijo...

Los superhéroes no supieron generar mitos indestructibles. ¿O será que los mitos son cosas de personas normales y mortales? Un gran abrazo.

Solecito dijo...

Super ocurrente!

Yo nunca tuve superheroe favorito... raro, pero cierto.

Saludos!

Luis dijo...

La historia contada desde su propia deformación. Martín, que talento el tuyo para contar.
Un saludo

SIL dijo...

Es Ud. Señor, un especialista en romper los estereotipos con elegancia, talento y humor.
Divinos los cinco.
Un beso enorme, Martín.

Netomancia dijo...

Jaja, me sacaste varias sonrisas, muy buenos Martín. El de Robin está mortal jaja.

Orologiaio dijo...

Si es que estaba claro...

Rembrandt dijo...

Muy bueno !!!!

Me dió un poquito de tristeza lo de Luisa y Superman , pero por suerte lo de Robín me devolvió la sonrisa. En realidad, no me sorprende el cambio jejeje.

Besos
REM

claudia paredes dijo...

Hulk cambió de color. (pero por favor decime que no es rosa!)

Quimera dijo...

Genial la de Robin jajaja... Gracias, necesitaba sonreir!

Raúl dijo...

A mí este Robin, siempre me ha parecido un tipo peculiar.

Ananda Nilayan dijo...

Anda que no me he reído con algunas de estas ocurrencias, sobre todo con el Hombre Araña jajajaja

Un abrazo ^^

Natalia Astúa Castillo (Natalia Astuácas) dijo...

Loco...
Ja ja ja ja ja. Sos un loco.
Un tecito vine a tomarme al living mientras dejo que la brisa se encargue de calmar mi mutilado corazón.

Besos cariño, cuidate mucho.

Naida dijo...

¡JA! Me gustan todos pero no puedo sacarme de la cabeza la imagen del murciélago gigante... qué horror... con razón se disfraza de Bruce.
Un abrazo.

cosasimpropias dijo...

me encantaron los intentos suicidas de superman

Negrevernis dijo...

Bonitas greguerías...
Yo siempre preferí al hombre-araña, me parecía el más débil de los superhéroes.
Saludos.

Víctor dijo...

Los dos primeros, Martín, son muy bueno... me atrevería a decir que superbuenos. El quinto nos saca de dudas sobre la supuesta homosexualidad de Robin.

Un abrazo.

Javier Ortiz dijo...

Excelentes!!

Clara dijo...

Muy buenos, los cambios de giro de los supehéroes.

Un beso,

Martín dijo...

Ignacio, me inclino por la segunda opción. Me encantó romper el mito. Un abrazo

Solecito, no es raro. Mucha gente no cree en ellos. Muchas gracias por tu comentario! Un beso

Luis, gracias por tremendo elogio. Creo que es lindo deformar historias contadas de memoria. Un abrazo

Martín dijo...

Sil, muchas gracias. Tenes razón, cada tanto me gusta romper los estereotipos, esta vez le toco a los superhéroes. Me alegra que te hayan gustado. Un beso

Netomancia, el de Robin es un viejo mito. Ahora sabemos los verdaderos motivos. Me alegra que te hayas sonreido. Un abrazo

Orologiaio, parece que si. jaja Un abrazo

Martín dijo...

Rembrandt, que bueno haber logrado dos sentimientos tan opuestos en la misma entrada.. pobre Robin! jaja Un beso

Claudia, muy bueno tu sexta microficción en este género superpoderoso. Muchas gracias! ;)

Quimera, me alegra que te hayan gustado. Veo que el de Robin ya no sorprende a nadie! jaja Un beso

Martín dijo...

Raúl, es cierto. Esta historia no trae ninguna novedad. Gracias por comentar, siempre es un placer tenerte por acá. Saludos

Ananda, la el hombre araña me dio mucha risa imaginarla. Gracias por tu comentario y por seguirme. Un beso

Natalia, cada tanto no viene mal un poco de locura. Espero que disfrutes ese tecito. Un beso.

Martín dijo...

Naida, es que cuesta imaginar un murciélago amigable. Quizás disfrazado parezca más lindo. Gracias por comentar! Un beso

Cosasimpropias, imagino que no debe ser fácil vivir sin Luisa. Gracias por tu comentario. Saludos

Negrevernis, quizás por eso tuvo una vejez tan tranquila, no te parece? Gracias por tu comentario y bienvenida al living! Saludos

Martín dijo...

Victor, muchas gracias. Con estos quise probar algunas cosas diferentes, casi una continuación de los "Monstruosos". Me alegra que te hayan gustado. Un abrazo

Javier, muchas gracias! Me alegra que te hayan gustado. Saludos

Clara, es lindo jugar con las historias, sobre todo de las que creímos desde chicos. Gracias! Un beso

Felipe R. Avila dijo...

Estos cuentos estan perfectos, son ¡absolutamente inolvidables!
Felicitaciones,che.
Felipe

Martín dijo...

Muchas gracias Felipe! Me alegra que te hayan gustado. Te mando un abrazo

Jesús Contreras dijo...

Muy interesante. ¿Dónde dejó Superman la capa, por cierto?

Un saludo.

Martín dijo...

Jesús, creo que la esconde debajo del traje, a la altura de la barriga. Todos creen que está un poco gordito, nada más. Un abrazo

carlos de la parra dijo...

Buen repaso a los clásicos.A Robin acá en Estados Unidos,desde tiempo se rumoraba que era extraño qué viviese con otro Batman,pero con éste cuento lo has estallado fuera del closet.Fabulosa reseña.

Martín dijo...

Carlos, lo de Robin se sospechaba hace rato. Solo fue cuestión de ayudarlo a salir. Un abrazo