martes, 28 de abril de 2009

Dos rayitas

Juan camina hacia la casa de Mónica para comunicarle la difícil decisión que acaba de tomar. A lo largo del camino, va ensayando cada una de las frases que le permitirían transmitir adecuadamente el doloroso mensaje.
- Es mejor que dejemos de vernos, ya no siento lo mismo por vos, necesito tiempo para pensar, estoy confundido. Te quiero mucho, pero como amiga. Es mejor que terminemos esto ahora, antes que acabemos lastimándonos. Tengo muchos proyectos propios que debo cumplir antes de formar una familia. Me cuesta mucho decirte esto, yo también estoy muy mal – repite íntimamente y en voz baja.
Lo que aún no sabe es que jamás va a animarse a exponer su ensayado discurso, porque Mónica le abrirá la puerta sonriente y feliz, sosteniendo en sus manos un dispositivo que muestra dos rayitas.

33 comentarios:

Carina Felice dijo...

oh oh....

Alejandro Ramírez dijo...

¡Uy, qué golpe! Pero todavía tiene tiempo de correr.

Sil dijo...

Martín, por favor, decile a Juan que diga exactamente lo que tenía previsto, y pacte una cuota alimentaria, por el bien y la felicidad del futuro de los tres...

EL CUENTO: impecable. El más macabro de los tuyos que he leído hasta ahora.

BESOS DE LIVING

Anónimo dijo...

Pum...Paf...que fuerte e impactante final, me sorprendiste como muchas veces lo haces...segui así...Tu amigo Tetor.

Espérame en Siberia dijo...

Noooo. Pero aun asì no tiene caso estar con alguien que ya no quieres. Porque a mì eso de las confusiones no me suenan a eso, sino a, muy en el fondo, ya no querer a la persona.

Muà

Any dijo...

Que momento!
Igual y aunque sea doloroso tiene que decirle cual es su sentimiento; si no la quiere para que retrasar el final que será inevitable?
un beso

Adolfo Payés dijo...

Bueno que se haga responsable es otra cosa.. pero bien algo le dirá..

saludos fraternos
un abrazo

Martín dijo...

Carina, es la primera vez que logro dejar a alguien sin palabras de manera tan expresa. De todos modos, tus sonidos transmiten perfectamente tu opinión. Un beso

Alejandro, para correr siempre hay tiempo. Un abrazo

Sil, coincido con vos plenamente. Me gusta cada tanto traer un poco de debate a este living. Gracias por tu incondicionalidad. Un beso

Tetor, el que se sorprendió fue Juan en este caso. Gracias, un abrazo.

Siberiana, estoy completamente de acuerdo contigo. Ojala Juan te hiciera caso. Un beso

Any, el final tarde o temprano será el esperado. El final de esta historia es momentáneo e irreal. Un beso

Adolfo, creo que todos coincidimos en que eso es lo mejor, pero por algo no se animó. Abrazo fraterno.

Neogeminis dijo...

Y va a ser muy lamentable que Juan decida quedarse por esas dos rayitas!...si Mónica lo supiera seguramente preferiría que se vaya!

Una historia que suele repetirse...


hasta cada rato!

Martín dijo...

Neogeminis, coincido con vos en que sería lamentable. Nos seguimos leyendo. Saludos

HYDRO dijo...

Yo creo que ni sin las dos rayitas era capaz de decirlo, las cosas ensayadas...Saludos.

Jimmy dijo...

No entendí. ¿qué era eso de las dos rayiyas? desásname por favor, jeje.

Quémequieres dijo...

Si no huye ahora, lo hará por el resto de su vida...

Beso,
Q.

Tienes mucho ingenio!!!

Sil dijo...

Si no huye ahora, lo hará por el resto de su vida...

AMÉN

Leola dijo...

Uf, qué final. De todos modos, hay que barajar la posibilidad de que no sea suyo, uno nunca sabe...
No es un buen momento para dejar a una mujer pero ya se sabe, tampoco es un buen motivo para quedarse con ella si no se quiere.

Martín dijo...

HYDRO, puede ser que fuera así, pero siempre es mejor la sinceridad. Gracias. Saludos

Jimmy, puedes reemplazar el dispositivo por un análisis de sangre si lo prefieres. jaja Saludos

Que me quieres, bienvenida al living. No creo que la solución sea huir, mejor sería encarar la realidad y tomar una decisión. Saludos

Sil, que así sea. Saludos

Leola, indudablemente el muchacho deberá tomar una decisión. Gracias por tu visita. Saludos

Bell dijo...

Jajajaja, cómo lo cagó Monica!

Martín dijo...

Bell, no sabemos si fue intencional o solo casualidad. Saludos

Clara dijo...

Vaya sorpresa! Tan real como la vida misma.
Aunque creamos que lo tenemos todo bajo control... en cualquier momento nos podemos llevar un sorpresón.
Un besito,

Martín dijo...

Clara, esto si que no es ciencia ficción. Y vaya si fue una sorpresa! Un beso

Druida de noche dijo...

Ahhhhh, que fuerte ese final !!! Por eso esas cosas se dicen por telefono, no te quiero mas, es mejor dejarlo, etc. Todo por teléfono, con cita bien atada dos horas despues.

Martín dijo...

Druida, me hiciste reir con tu comentario. En este caso, no sabemos que pasó dos horas después. Un abrazo

Natalia Astuácas dijo...

Ahhhhhhhhhh, casi se muere ese hombre, pero bueno... por algo las cosas pasan y al mal tiempo, buena cara...

Un abrazo, me gustan siempre tus relatos cortos. Son muy frescos y tienen su tinte, Me gusta.

Un abrazote, cuidate mucho, besos.

ángela cuartas dijo...

Estoy de acuerdo con Natalia, por algo las cosas pasan. No creo que el tipo esté condenado del todo. Me gustó el cuento, Martín, volveré.

Dragon de Azucar dijo...

¡Maldita tecnología moderna!

Saludos

Raúl dijo...

El vicio...
Decía un fabulista español famoso, que "los humanos corazones, perecen en las prisiones, del vicio que les domina".
Buen relato.

Martín dijo...

Natalia, nada es casualidad. Gracias por tu comentario. Un beso

Angela, bienvenida al living. Estoy de acuerdo, el hombre aun tiene muchas opciones que tomar. Las puertas quedan abiertas para cuando quieras volver. Un beso

Dragón, sirvió en este caso para dar la noticia. jaja Saludos

Raúl, gracias por tu frase. Es bien acorde al texto. Saludos

BEATRIZ dijo...

Vaya circunstancias, a menudo se sabe qué decir y hasta cómo, pero la realidad a veces atrapa.

Un relato expectate.

Saludos

Martín dijo...

Beatriz, bienvenida al living. Estoy de acuerdo con vos, la realidad a veces supera todo ensayo. Gracias por comentar. Saludos

Alma dijo...

Ya lo dice el refrán, tiran más dos rayitas que dos carretas, o algo parecido.

Saludos

Martín dijo...

Alma, me suena más la versión parecida de ese refrán. Excelente relación. Gracias por visitar el living. Saludos

El callejón de los negros dijo...

Lo curioso es que el cuento no se aleja mucho de la realidad. Me uno al ¡oh oh! final....

Antonio

Martín dijo...

Antonio, Son cosas que pasan... toda ficción tiene algo de realidad. Un abrazo