Una triste paloma observa desde una rama el lugar donde, hace un tiempo, se encontraba el nido que protegía sus huevos. Ella fue testigo del momento exacto en que un hombre desalmado arrancaba brutalmente, de la chimenea de su casa, la humilde morada que, con tanto amor, ella había construido para sus pichones. Desde entonces, sólo espera el momento justo para concretar una venganza, observando cada uno de los movimientos de aquel hombre que disfruta de su vida con notoria felicidad. Por fin, después de varios meses, ha llegado el día en que podrá hacerle pagar con la misma moneda. Apenas se acerque hasta la vivienda, se abalanzará con todas sus fuerzas contra la cigüeña que vendrá cargando un bebé hermoso desde París.
Este microrrelato está inspirado en esta obra de la ilustradora española Clara Varela, que me invitó a participar de su proyecto "Escríbeme una ilustración". Para conocer más acerca de sus trabajos, les recomiendo visitar su blog.

