martes, 12 de julio de 2011

El tobogán

Aquel tobogán era tan alto que cada niño que se deslizaba por la rampa llegaba al piso con dos años más.

16 comentarios:

No Comments dijo...

Ala que exagerado no? jjajaja Menudo tobogán...

Un saludo indio

Netomancia dijo...

Espectacular jaja. Muy bueno Martín!

Deigar dijo...

Jaja Bastante bueno. Un filtro de tiempo.

¡Saludos!

Negrevernis dijo...

Casi de terror. Muy bueno.

Un saludo.

Romina E. dijo...

Que training el que lograba subir...

Con tinta violeta dijo...

A algunos les sucede eso en la vida!
Y no te cuento como llegan de viejos al final!
Besos!!!

V de Tierra dijo...

Ese tobogan debe pasar por algun tipo de agujero negro...si te baja en dos años, cuanto tiempo tomara subir!!!?

luis dijo...

Yo me pasaría el tiempo subiéndolo para ver si me restaba alguno.
Saludos amigo.

Ignacio Reiva dijo...

Hay toboganes tan altos que al llegar al piso, los jugadores se sacuden las rodillas y se van a trabajar... Un gran abrazo Martín.

Martín dijo...

No comments, y eso que este no es el tobogán más grande de la plaza! Qué alegría verte de nuevo por acá. Un abrazo

Netomancia, muchas gracias. Me alegra que te haya gustado! Un abrazo

Martín dijo...

Deigar, me gustó la idea de "filtro de tiempo". Muchas gracias. Un abrazo

Negrevernis, me alegra saber que el relato logra transmitir el mismo terror que algunos sienten al subir. Muchas gracias por tu comentario. Saludos!

Martín dijo...

Romina, tenés razón. Este tobogán no es para cualquiera, y mucho menos para los que tiene vértigo. Gracias por comentar. Un beso

Con tinta violeta, veo que has descubierto un poco la alegoría. Gracias por compartirla. Saludos!

Martín dijo...

V de Tierra, la subida siempre es más complicada que la bajada. Quizás eso es lo que agrega los años. Me dejaste pensando. Gracias! Saludos!

Luis, en ese caso deberías subirlo por la rampa en lugar de la escalera. Y quién sabe... Un abrazo!

Martín dijo...

Ignacio, jaja me gustó mucho esa segunda parte de la historia. Me alegra verte de nuevo por acá. Un fuerte abrazo!

SIL dijo...

Para subir hay que crecer.
La analogía es magnífica.
La vida es un tobogán desafiante.

Un beso, Martín.


SIL

Martín dijo...

Sil, muy buena la analogía que planteas. Me encanta cuando los textos tan breves tienen interpretaciones tan profundas. Muchas gracias! Un beso