martes, 8 de febrero de 2011

Cortázar y yo

Me contaron que en la London, junto al ventanal sobre Avenida de Mayo, estaba expuesta la mesa de bar en la que Cortázar solía sentarse a escribir. Pensé que si tomaba la merienda en aquel lugar tal vez podría nutrirme de su brillante inspiración. Tras sobornar a uno de los mozos, pude sentarme en la silla destacada y ordenar lo mismo que pedía habitualmente el escritor. Entre sorbos de café, empecé a escribir algunas líneas en un pequeño anotador. En ese instante mágico, como si mis garabatos lo hubieran invocado, Julio apareció sentado frente a mí.
–¿Qué pretendes escribir? –me preguntó el escritor.
–Un microrrelato –le respondí.
–Esta mesa sólo inspira novelas –confesó–. Será mejor que vayas a otro lugar.
Antes de desaparecer, anotó una dirección extraña en mi cuaderno. Sin perder tiempo, tomé mis cosas y me dirigí entusiasmado hasta aquel sitio desconocido. Allí me topé con un largo pasillo, que desembocaba en un raro portón de color verde.
–Te estábamos esperando –me dijo el cronopio que me abrió la puerta, mientras yo me acomodaba en una mesa para escribir esta historia.
Algunos días después, volví a pasar por la London. Me sorprendió ver que la mesa de Cortázar ya no estaba ahí.

14 comentarios:

El Titán dijo...

espectacular cuento, Martín...
un abrazo...

Esteban Dublín dijo...

Qué maravilla volver a verte con esto.

Romina E. dijo...

Excelente!!! Justo anoche me puse a escucharlo en una serie de entrevistas en youtube...
Sdos!

Claudia Sánchez dijo...

¡Ah! Qué placer! Me voy cómo si hubiera leído todo Cortázar...
Fantástico cuento Martín!
Saludos!

Con tinta violeta dijo...

Muy bueno Martín.
Tienes buena fuente de inspiración.
Abrazos!!

luis dijo...

Martín me has conmovido. Realmente este es un gran cuento.
Gracis por compartirlo.
Saludos

Liz dijo...

Precioso *_____* increiblemente imaginativo!

Javier Ortiz dijo...

Cortázar como fuente de inspiración. Muy bueno.

Saludos.

SIL dijo...

El encuentro soñado.
La musa perfecta.

Muy bueno, pero además de bueno, original.

Un abrazo


SIL

Netomancia dijo...

Quién no sueña un momento así, mágico, como el del protagonista de tu micro relato.
Un abrazo!

Rembrandt dijo...

Maravilloso me encantó!!!
Te cuento algo más, muchas veces estuve en la London tomándome un cafecito mientras miraba la gran foto de JC que hay alli y me pareció escuchar que me decía, acercate a mi mesa y tomemos juntos ese café. Lo habre soñado...?

Besos y gracias por Cortázar!!!
REM


PD:Mañana 12, se cumplen 27 años sin él, aunque creo que eso es casi una falacia porque gente como Julio nunca se va del todo.

Martín dijo...

Gracias a todos! Siempre me intrigó esa mesa en London City, y el cuento surgió solo, de tanto pasar por allí. Me alegra que les haya gustado. Muchas gracias a todos por sus comentarios.
Cortázar es uno de mis autores preferidos, no sólo como cuentista, sino también en lo referido a microficción. Por eso quise incluir esa referencia al microrrelato y a sus "Historias de cronopios y de fama".
Ojalá pudieramos tener fuentes de inspiración como el mismísimo Julio.
Un abrazo grande

Juan Vásquez dijo...

Está hermosa la aventura, todo un sueño.

Muy buen texto Martín, Oda a Córtazar

Un Poco Rara dijo...

"Esta mesa sólo inspira novelas" me encantó, jaja.
Lindo cuentito.