martes, 6 de julio de 2010

Ella I

Ella se muestra inmutable cuando le digo que la extraño. Como si no le importara todo el amor que le confieso a diario, sólo esboza una sonrisa, encantadora y desafiante, desde el frío portarretrato.

33 comentarios:

HUMO dijo...

Ni que estuviera pintada ;)

genial como siempre, un placer pasar por aquí!

=) HUMO

Meri dijo...

Como siempre, la sorpresa en ls ultimas dos palabras. Muy bueno como siempre, saludos.

Con tinta violeta dijo...

Para que luego digan que el amor es siempre pasión, ardor...ya ves, a veces se cosecha una fría respuesta...
Muy logrado.
Abrazos!!!

reina dijo...

Martín... puedo llevarme esta entrada a mi blog....?
Con tu nombre por supuesto...
Espero tu respuesta...
Me encantó... quiero compartira...
Un beso grande

Claudia Sánchez dijo...

¡Genial Martín! pero pensemos que es mejor que esté en el portarretratos, nó?
Besos,

SIL dijo...

Es genial desde todas las lecturas que se te ocurra hacerle...
Ella es indiferente a su amor?
Ella se ha ido demasiado lejos?
Ella es un amor imposible?
Ella no existe y sólo es una imagen atrapada en un portaretratos?
Ella está simplemente muerta?

Como sea, el amor sublima la actitud de tu protagonista.

Me ha recordado una antiquísima canción del Nano Serrat llamada de Cartón Piedra (ojalá te sobre un minuto para leerla) tiene mucho que ver con tu micro.

Beso enorme Martín.

SIL

Fernando Remitente. dijo...

Aunque el sentido de la narración es genial, Martín, me chirría un poco esa rima entre "extraño" y "diario" (me confieso maniático de este tipo de cosas).

Un abrazo.

Netomancia dijo...

Hay fotos que transmiten emociones, así que sin dudas "ella" era fría por naturaleza! Buen cierre del relato! Un abrazo Martín!

KappieG dijo...

Hahaha. Un día, ese retrato se revelará de golpe.


Saludos !

Anadry dijo...

..no hay que tener fotos a la vista del ser amado si no lo tenemos con nosotros.Es un sinvivir!!!
Muy bueno , como siempre, Martín!!
Beso gigante!!!

Víctor dijo...

Me gusta por dos cosas, Martin. Una: porque la rapidez y brevedad del micro no me da tiempo a imaginar ese previsible desenlace (mas largo hubiera sido muy evidente). Dos: porque el titulo tiene un "I" que promete que la serie sigue.

Un abrazo, Martin.

Romina E. dijo...

Un tanto adolescente esta mini ficción...
realmente es admirable tu capacidad de contar
Cariños!

Tetor dijo...

Me encanto. Cuanto en tan poco. Gran final. Te sigo.

José 'Azucarero' García dijo...

Ellas siempre hacen lo mismo.

Danos más info sobbre el libro, ¿para cuándo? ¿en que editorial? ¿va a salir en librerias?

Saludos

J.

Adivín Serafín dijo...

Me gustaría contar con este micro para mi sección del microinvitado de la semana que viene. Espero tu respuesta.

Blogracias

Jesus Esnaola dijo...

Estupendo Martín. Yo, como siempre luchando con los adjetivos, no sé si habría llamado frío al portaretratos, más que nada porque ya siento la frialdad de ella en la frase anterior, pero esto es más un tema de gusto personal.
Me gustó mucho.

Por cierto, estoy de vacaciones y no había visto lo de tu libro. Mi más sincera enhorabuena. Estoy seguro de que será un libro magnífico que leeré encantado.

Un abrazo

Martín dijo...

Humo, las pinturas también hablan a veces.. Gracias por tu comentario! Un beso

Meri, me alegra que te gustara, como siempre. Muchas gracias! Saludos

Con tinta violeta, es verdad. Aunque parece que el amor y la indiferencia fueran incompatibles. Un beso

Martín dijo...

Reina, me encanta que te haya gustado. Obviamente que puedes compartirla. Será un placer. Gracias por la difusión! Un beso

Claudia, todo depende. A mí me gusta más cuando saca los pies del recuadro y se acerca caminando. Me alegra que te gustó. Gracias. Un beso!

Sil, me gusta que los relatos inviten a generar tantas preguntas.
"Y yo, a todas horas la iba a ver
porque yo amaba a esa mujer
de cartón piedra,
que de San Esteban a Navidades,
entre saldos y novedades,
hacía más tierna mi acera."
Tenés razón. Tranquilamente podría ser esa historia! Gracias por el dato y el generoso comentario. Un beso

Martín dijo...

Fernando, a mí sin embargo me gusta. Me lo hace oír más poético. Pero es cuestión de gustos. Gracias por la sinceridad. Un abrazo

Netomancia, es verdad. La frialdad era una característica propia de la mujer, que enfrió el portarretrato. Un abrazo

Kappie, jaja esperemos que sí. Saludos y gracias por comentar!

Martín dijo...

Anadry, a veces no nos queda más remedio. No sabemos las razones de la ausencia, y tampoco tenemos certeza de que sea definitiva. Gracias por tus elogios. Un beso

Víctor, me alegra que te guste doblemente. Espero seguir la serie. Ya veremos si mantiene la línea. Muchas gracias! Un abrazo

Romina, adolescente en que sentido? Es Naif? O querés decir que es muy común entre adolescentes? Me queda la duda. De todos modos, me alegra que te haya gustado. Un beso!

Martín dijo...

Tetor, me alegra que te haya gustado. Intentaré que toda esta serie sea igual de breve. Espero que te gusten las demás. Gracias por seguirme y por comentar! Un abrazo

José Azucarero, bienvenido al Living! El libro estará en las librerías de Argentina antes de fin de julio. Ya les daré mayores datos y veremos de que manera todos aquellos que lo quieran pueden conseguirlo! Gracias por preguntar. Un abrazo

Adivín, será un placer. Muchas gracias por la invitación! Es un honor. Saludos

Martín dijo...

Jesús, gracias por tu sinceridad. Me alegra que te haya gustado y te agradezco el comentario. Es cierto lo que decís, pero yo siento que la palabra "Frío" allí indica una cualidad que tiene el portarretato por sí mismo, que hace ver fría a la mujer, que no necesariamente lo es.
Son cuestiones de interpretación. Por eso me gusta.
Respecto al libro, ya veremos la forma de que todos los interesados lo puedan tener. Sale muy pronto. Gracias por tus palabras! Un abrazo

reina dijo...

Gracias Martín.... ya está publicada y además me permití un pequeño juego de palabras que me resultó interesante... sin modificar tu texto...
Podés verlo acá

http://reinadebuenosaires.blogspot.com/2010/07/ficciones-minimas-ella-i.html

Mil gracias...!!
Un beso grande

Alís dijo...

Al menos le sonríe. Seguramente también lo extraña...
...aunque luego pensé que tal vez es una de esas imágenes que vienen incluidas en los portarretratos...

Muy bueno. Me gustó mucho

Besos

Luis dijo...

Insiste, insiste amigo, seguro que se está haciendo la interesante, a ellas les gusta ese juego que a nosotros nos desespera.
Diselo mil veces más y espera...

Johan Bush Walls dijo...

Es el problema con ellas, se las ingenian, cuando quieren, para mantener la misma expresión.

Salú pue.

Martín dijo...

Reina, que honor! Y que bueno el juego de palabras que propusiste! Me gustó muchísimo. Gracias por invitarme a ser parte de tu blog. Un beso grande

Alís, seguramente que es recíproco. Creamos que sí, así confiamos en que el amor seguirá. Gracias por tu comentario. Me alegra que te gustó. Un beso

Martín dijo...

Luis, creo que tenés razón. Seguiré tu consejo. Muchas gracias! Un abrazo

Johan, mientras la expresión que mantengan sea una sonrisa, creo que lo podremos soportar! Gracias por tu comentario. Un abrazo

Maite dijo...

Esto es lo que demuestra un buen microrrelato, que hay mil historias dentro de él, y que cada lector puede hacer su propia historia o interpretación.

Para mi, este fantástico relato trata más del recuerdo, de algo que se ha terminado (de ahí la frialdad), pero con un recuerdo cálido de lo que fue (la sonrisa)

Luis dijo...

Pasate por mi blog a recojer un premio.

sandro dijo...

muy bueno. Como siempre una imagen dice más que mil palabras.
Saludos

Martín dijo...

Maite, eso creo que es lo importante de un microrrelato. Permitirle al lector que sea el encargado de completar la historia, lo que no se dice es más importante de lo que se dice. Hay tantas opciones como lectores. Me alegra que te haya gustado. Muchas gracias por tu comentario! Un beso

Luis, muchísimas gracias amigo! Ya paso por allá. Que honor! Un abrazo grande

Sandro, así es. Nos encargamos de crear las imágenes, la historia la pone el lector. Un honor siempre tenerte por aquí. Un abrazo

carlos de la parra dijo...

De acuerdo Martín,con la apertura a que el lector participe,yo veo éste buen relato como un estudio acerca de las miradas que nos regresan los retratos,tan fijas.