Ella escoge a sus víctimas en una discoteca del conurbano. Los atrae con un perfume dulce que les hace perder el juicio y enseguida los invita a conocer su casa. Allí disfruta del sabor de sus besos desmedidos, del roce con sus pieles transpiradas, de la tibieza de los fluidos y los resuellos sobre la almohada. Para el final, siempre tiene listo un champagne frío en la cocina, y un pozo abierto en el jardín del fondo del tamaño suficiente para sepultar sus huesos.
viernes, 24 de agosto de 2012
lunes, 25 de junio de 2012
Inspiración en cápsulas
Una llamativa publicidad ofrecía una solución para escritores carentes de imaginación. Por unos pocos pesos, se recibía una encomienda por correo postal. “Para poder escribir una buena historia, nada mejor que vivirla”, era el lema del producto. El escritor quiso probar.
Al abrir el paquete, encontró simplemente un frasco de pastillas anaranjadas. Se sentó frente al computador y escribió el título de un cuento como disparador. Apenas ingirió una de las píldoras, comenzó a visualizar una historia inspirada en ese encabezado. Así, en sólo dos días, pudo escribir tantos relatos como pastillas tenía el frasco. Agotado, observó con satisfacción el envase vacío. Aún faltaba una historia increíble. La tituló “Un paseo por la muerte”, y engulló nervioso la última cápsula.
Este microrrelato fue mi soplo en el Vendaval de Microrrelatos 2012.
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Cuentos cortísimos
viernes, 15 de junio de 2012
Segunda chance
Diez años después, todavía él lamenta aquel beso que no dio. Ella, en cambio, gastó una fortuna en terapia para superar su indiferencia. Hoy siguen solos.
Un encuentro casual en el subterráneo les regalará una nueva oportunidad. Sin embargo, ella sólo sonreirá y le contará que está muy bien, que ahora vive en Burzaco. Y él pensará que ella está mucho más linda que en sus recuerdos, pero solo atinará a decirle que fue una alegría encontrarla, que hacía mucho tiempo que no se veían. No se animará a pedirle un número de teléfono, y mucho menos a robarle un beso.
Ella abandonará el subterráneo en la estación Callao, aunque debía bajarse en Malabia, y sus ojos se humedecerán mientras suba la escalera mecánica. Desconcertado, él continuará su viaje hasta la terminal. Se justificará pensando que ella seguramente debe tener pareja, y que Burzaco queda bastante lejos.
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Cuentos cortísimos
viernes, 8 de junio de 2012
Motivos suficientes
Cualquier
hombre en el lugar de Ulises también hubiera preferido las sirenas. Eran
perfectas para las orgías que festejaban en los barcos, y un ingrediente
exquisito para la paella.
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Cuentos cortísimos,
Hiperbreves
jueves, 31 de mayo de 2012
Inolvidable huésped
La mujer hermosa llega, sin saberlo, hasta un hotel plagado de monstruos. El lugar se ve muy diferente al sitio acogedor que mostraban las borrosas fotografías del folleto. Sospecha que sucede algo raro cuando nota que el único ser viviente que le da la bienvenida es un gato tuerto que la observa desde un viejo sofá orejero. Mientras espera ser atendida, recorre la recepción con su mirada. Piensa que la decoración es absurda, que los azulejos de un muro no combinan con los de la pared contigua, que son extraños esos murales de palmeras y ríos que cubren las columnas, y que, en cambio, son geniales esos cuadros con imágenes de montaña incrustados casi a martillazos en las paredes. En el aire, percibe un olor desconocido, una mezcla entre humo de chimenea y moqueta húmeda.
Siente miedo, pero piensa que ya es demasiado tarde para marcharse, que a esa hora sería difícil conseguir otro hospedaje. Además, la estadía fue pagada con anticipación, y no está dispuesta a perder su dinero.
Entonces, vuelve a tocar la campanilla del mostrador. Pero nadie aparece. Los monstruos se han escondido detrás del mobiliario o las cortinas, a excepción de algunos pocos que gozan del don de la invisibilidad (y tienen la ventaja de poder acercarse). La observan en absoluto silencio, absortos ante la belleza de esa mujer tan delicada e interesante. Temen asustarla y que decida abandonar el lugar repentinamente. Por eso, le ruegan al brujo anciano que esgrima uno de sus trucos para hacerlos parecer seres humanos normales y corrientes, al menos por esa noche. El viejo los satisface.
Cuando los hombres hacen su entrada en la recepción, ella sonríe y se tranquiliza. Su estadía transcurrirá sin sobresaltos y la joven regresará a su casa a la mañana siguiente. En poco tiempo, ella habrá olvidado aquel sitio tan peculiar. En cambio, los monstruos sufrirán por su partida eternamente. Y jamás podrán volver a dormir.
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Cuentos cortos
lunes, 28 de mayo de 2012
La importancia de la música
Se enamoró
de ella en una discoteca, al verla sacudir sus curvas al ritmo de “Like a virgin”. Esa misma noche, la besó
sobre el asiento reclinado de su automóvil, apenas ella susurró junto
a su boca el estribillo de “Bésame mucho”.
Más tarde, en un hotel del microcentro, libraron una lucha cuerpo a cuerpo, mientras sonaban las estrofas de “She´s so hot” en la voz de Jagger. Algunos años después, frente a
una orquesta de mariachis que tocaba “Si
nos dejan”, se juraron amor eterno bajo los estrellas.
Atesoraba una
canción en sus recuerdos por cada momento trascendental de su vida. Por eso, la
tarde en que descubrió que el amor de su mujer se había extinguido, puso a sonar bien
fuerte “I used to love her”, antes de
ejecutar los disparos.
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Cuentos cortísimos
jueves, 24 de mayo de 2012
No es por mala puntería
Una
multitud camina por las calles de la gran ciudad. Hombres y mujeres avanzan con
pasos veloces, de manera desordenada, tratando de no chocarse entre sí,
esquivando con audacia los baches y los vehículos que pasan en rojo.
Mientras
tanto, desde la terraza de un rascacielos, alguien observa la escena
con un arma entre sus manos. Examina individualmente a los caminantes, intentando
adivinar a qué se dedican, cuáles son sus gustos y necesidades, si tendrán
familia. Busca con dedicación a cada una de sus futuras víctimas escondidas
entre la muchedumbre. Por costumbre, prefiere a los sujetos que muestran mayor infelicidad.
Nunca elije niños y, salvo escasas excepciones, tampoco ancianos.
Cuando los
tiene en la mira, dispara el arma repetidamente. Dos personas se detienen como
consecuencia del impacto, pero por error una de ellas no coincide con las
elegidas. Una vez más, no hay marcha atrás, el daño está hecho. Pero no le importa. Sabe que, de todos modos, da lo mismo.
Es imposible acertar todos los
tiros si el blanco se mueve con tanta prisa, se justifica Cupido, mientras
prepara otra flecha.
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Cuentos cortísimos
miércoles, 23 de mayo de 2012
Un canje con sentido
Mediante
una cirugía complicada pero muy conmovedora, el ciego y el sordo intercambiaron
órganos para poder percibir sensaciones hasta entonces desconocidas.
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Cuentos cortísimos
lunes, 14 de mayo de 2012
La prisión
Me despierto cercado por barrotes. Del otro lado, un hombre me observa, me ofrece comida y promete que me tratara bien mientras no haya quejas. Siento allí un temor paralizante. No era así la libertad que imaginaba anoche, mientras mi madre me sugería independizarme. Por ende, hago todo lo posible para que el hombre no enfurezca. Si estoy triste, disimulo ocultando la cabeza. Pero cuando él se acerca, hago de cuenta que nada malo sucede y hundo mi pico contento en el recipiente del alpiste.
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Cuentos cortísimos
viernes, 11 de mayo de 2012
El secreto sobre sus ojos
Un loco
tiene una mancha violácea marcada en la frente desde el nacimiento. Él no lo
sabe, pero allí lleva inscripta, en una lengua olvidada, la fórmula de la felicidad. Como le disgusta ese tatuaje
involuntario, lo cubre con una vincha de tenis blanca que no se quita nunca, ni
siquiera en absoluta soledad.
Los vecinos, sin conocer el secreto, se burlan a
sus espaldas cada vez que sale a caminar con el atuendo en la cabeza. Por
suerte, su demencia le permite mantenerse alejado de las críticas y seguir
viviendo en su universo perfecto. Allí, la fórmula surte efecto: el loco
sonríe con entusiasmo y plena felicidad.
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Cuentos cortísimos
miércoles, 2 de mayo de 2012
Canónicos
I
Aquel
tímido intercambio de miradas sobre sus cuerpos desnudos, fue incorporando abundantes
besos, después caricias, hasta convertirse en una pasión desenfrenada que
liberaban de manera casi salvaje, varias veces por día. Lograron así olvidarse
de la manzana prohibida, que permaneció intacta en el Árbol del Conocimiento. Dicen
que, de igual manera, Dios los expulsó del Paraíso. Pero ellos ni se dieron
cuenta.
II
El diluvio
comenzó antes de lo previsto. Como no hubo tiempo para cargar provisiones, Noé
ordenó sacrificar a un animal por día. Comenzaron por los ejemplares de mayor tamaño,
para satisfacer el hambre de muchos y generar lugares para esparcimiento. Así,
con la muerte de los dinosaurios se salvaron las demás especies.
III
El milagro
no fue suficiente. Con un simple movimiento de sus manos, multiplicaba los
panes y los peces. Pero también la gente.
IV
–¡Él me golpeó
primero, mamá! –argumentaba Caín.
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Cuentos cortísimos,
Cuentos en serie
viernes, 16 de marzo de 2012
Fin del juego
Cuando era niño, armaba guerras imaginarias con los soldaditos de juguete que le regalaban los mayores. Años más tarde, al conocer la verdadera historia de su vida, decidió prenderlos fuego.
Este microrrelato participa de la Convocatoria de "Minicuentos por la identidad II", organizada por Cuentos y Más.
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Cuentos cortísimos
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