miércoles, 20 de abril de 2011

El verdadero sueño de Chuang Tzú

Chuang Tzú soñó que era una mariposa. Al despertar, comprobó que aquellas alas sólo existían en su sueño. Aún falta, se dijo, y volvió a dormirse dentro del capullo.

Dedicado al escritor Fabián Vique, experto en este tipo de variaciones.

17 comentarios:

Natalia Astúa Castillo (Natalia Astuácas) dijo...

Bueno, como todos los cuentos que he leído de tu pluma.
No hay uno solo que me deje en ascuas.

Un abrazote querido.
Pasé por acá porque recordé lo bien que me hacía.

Un abrazote.

Камила dijo...

Y yo que creía que las orugas, no sabían ni lo que hacen, ni lo que piensan, ni lo que dicen.

Ojalá fuera una oruga como Chuang Tzú,una de las que se pasan de listas, una de las que aún estando en un capullo, sueñan con tener alas.
De seguro era más lista que cualquiera, más lista que yo. Ésta oruga no tenía límites,no como los míos. Yo sueño que estoy libre cuando estoy en cuatro paredes y que estoy en cuatro paredes cuando estoy libre.

"Ingenioso Chuang Tzú".
Un saludo

Sandro Centurión dijo...

Buen giro, como para seguir hasta el infinito. Saludos

luis dijo...

Y así esperará hasta que la vida le toque con su soplo y entonces podrá volar buscando su destino.
Saludos amigo.

Netomancia dijo...

Muy bueno!

Con tinta violeta dijo...

Genial!
Es admirable la sensación que creas con tan pequeño conjunto de palabras.
Abrazos!

Alejo Z. dijo...

Pero si hsata la sabiduría china rima con los cortos de su ingenio.
Saludos,
Alejo

Martín dijo...

Natalia, siempre es bueno verte regresar. Me alegra que te sientas a gusto por aquí. Muchas gracias. Un beso

Камила, bienvenida al Living! Como ves, el poder de las orugas no se limita a transformarse en mariposas. Gracias por tu comentario tan interesante. Saludos

Martín dijo...

Sandro, gracias por comentar. Me faltaba jugar con Chuang Tzu. Me saqué las ganas. Un abrazo

Luis, esperemos que así sea. Un fuerte abrazo

Martín dijo...

Neto, muchas gracias! Me alegro que te gustó. Un abrazo

Alejo, como dije más arriba. Hace rato que tenía a Chuang Tzu dandome vueltas por la cabeza. Lo traje hasta el living. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo

Martín dijo...

Con tinta violeta, perdón, me había salteado tu comentario. Gracias por tus elogios. Saludos

Lur Ochoa García dijo...

¡Eres todo un descubrimiento!

ROSIO dijo...

Este es muy bello...

Felipe R. Avila dijo...

Bellísimo rlato, lo veo como un eco, que vuelve a resonar...

Martín dijo...

Lur, me alegra que el descubrimiento haya sido placentero. Gracias por llegar hasta aquí! Saludos

ROSIO, muchas gracias. Me alegra que te gustó. Un beso

Felipe es una especie de historia cíclicla. Creo que bien daría para una historieta. Gracias! Un abrazo

SIL dijo...

Eso sí que es despejar una eterna duda borgeana.

Otro beso


SIL

Martín dijo...

Sil, espero que Borges me lo sepa perdonar. Saludos