miércoles, 21 de abril de 2010

Amor salvaje

A ella le encanta exhibirse desnuda ante su enamorado. Algunas veces, se anima a mostrarse completa; otras, en cambio, prefiere insinuar sólo un poco, como haciéndose rogar. Por momentos, ella elige ocultarse entre las sombras, para aumentar el deseo, y obligarlo a imaginarla en la oscuridad.
En cualquiera de los casos, él la ama locamente, y responde a su presencia con aullidos, cuando el sol se oculta tras la arboleda del bosque, para permitir que ella aparezca, lejana y radiante, en medio del cielo.

33 comentarios:

azul dijo...

Una buena manera de vivir y revivir la pasión. Saludos.

Reina dijo...

A las mujeres nos gusta ser como la luna... y tener a un lobo que aúlle de amor....!!
Muy bueno...!!!
Un beso

Soledad Arrieta dijo...

Nada es tan pasional como la luna, más si hay un lobo cerca.
Maravilloso MArtín!
Cariños!

ALEX B. dijo...

Qué bueno.
Lobos y lunas.
me encantó
saludos

Sen dijo...

Brutal!

El titulo, la descripción, el juego de palabras...! me estoy volviendo Martin-adicto!

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

Me gustó mucho.

Tal vez hubiera ido ocultando más la idea, los silencios. No sé, me faltó quizá el golpe final, sabes que me seducen sobre todo esos finales inesperados.

Por lo demás, un placer leerte, como siempre.

David Baizabal dijo...

Me encantó. Una excelente analogía, y el erotismo bien insinuado. Excelente.

Netomancia dijo...

Ja, buenísimo! Leía imaginándola a ella y de golpe el final nos muestra su verdadero rostro! Muy bueno Martín!

Alís dijo...

Muy bueno, Martín.
(Me dieron ganas de aullar, pero me falta confianza)
Besos

Posmoderna dijo...

Uff nunca me imagine que un lobo pudiese amar tanto, pero ahora q lo expones asi, todos los aullidos son entendidos.
saludos!

SIL dijo...

Insuperable éste...

La analogía es perfecta.
(aullidos incluídos ;D

Un beso enorme, Martín.

SIL

Anadry dijo...

excelente, Martín...!!
Un cuento muy seductor ;)
Beso gigante

Anónimo dijo...

Precioso :D

Unknown dijo...

Gran juego,apropiado para la luna,gran final.

mara-mara dijo...

Y las estrellas, cómplices secretas, iluminando el firmamento como incandescentes velas...
La Luma está llena de poder, de atracción y de magia; igual que el amor.
No hace falta que te diga que me ha encantado ... verdad? :)
Besos.

Neogeminis Mónica Frau dijo...

Hermoso!!!!


Un aullido....

marialuisa dijo...

muy bonito :)

besos

Claudia Sánchez dijo...

Genial Martín! Cómo no aullar en noches de luna llena?
Besos,

Maga h dijo...

UUUUUUUUUUUUUUUUUUU.... me encantó! literalmente. Quedé plateada de la ternura.

Tetor dijo...

Impresionante Martín, se ve que tenéis un lobo en el corazón...
Muy bueno.

Rufino U. Sánchez dijo...

El amor es un zorro.

Felicidades

Martín Gardella dijo...

Azul, sin dudas que es una buena creativa de mantener la pasión. Gracias por comentar. Un beso

Reina, y a los hombres nos gusta ser un poco lobos. Me alegra que te gustara. Un beso

Sol, coincido con lo que decís sobre la Luna, aunque yo preferiría tener lejos al lobo. Un beso

Martín Gardella dijo...

Alex B, que bueno que te haya gustado. Creo que es una primitiva historia de amor. Un beso

Jesús Contreras, creo que el título redondea la historia, que es (como tu dices) un poco de cada cosa. Un abrazo

Sen, es un placer que te gusten mis relatos. Me alegra siempre recibirte por acá. Saludos

Martín Gardella dijo...

Daniel, vos sabés que a mí también me gustan los finales sorpresa. Trate de llevar lentamente este relato, para que luego no digan que abuso de la sorpresa final. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo

Baizabal, cuantos elogios! Muchas gracias! Me alegra que te haya gustado. Un fuerte abrazo

Netomancia, un rostro redondo y radiante, eso sí. Un abrazo y gracias!

Martín Gardella dijo...

Alís, estás en tu casa. Podés aullar tranquila. Un beso

Posmoderna, este relato surgió justamente desde mi inquietud por conocer el origen de sus aullidos. Este cuento ha sido muy aclaratorio. Muchas gracias por tu comentario. Un beso

Sil, me alegra que te gustara. Todo es superable, incluso los aullidos. Muchas gracias! Un beso

Martín Gardella dijo...

Anadry, igual que el lobo... Saludos!

Liz, muchas gracias. Me alegra que te haya gustado. Un beso

Carlos, la luna tiene muchas caras. Creo que este relato muestra un poco a todas ellas, por eso le cae apropiado. Gracias por tu comentario. Un abrazo

Martín Gardella dijo...

Mara-mara, me alegra que te haya encantado. Buen toque de estrellas el que incluiste. Toda historia romántica necesita verlas brillar alrededor. Muchas gracias! Un beso

Neogeminis, el cuento o el lobo? Por tus aullidos, diría que es la segunda opción. Un beso

Marialuisa, gracias! Me alegra que te haya gustado. Saludos

Martín Gardella dijo...

Claudia, tenés razón. Hasta a mí me dieron ganas de aullar. Gracias por tus elogios. Un beso

Magah, quedaste aullando. Eso significa que te gustó! Me alegro mucho. Muchas gracias por comentar. Un beso

Martín Gardella dijo...

Tetor, es verdad. Debo confesar que tengo mucho de lobo desde que nací. Me alegra que te gustara. Un abrazo de lobo.

Rufino, entre lobos y zorros se armó un lindo zoológico! Gracias por tu comentario. Un abrazo

Elo dijo...

Por eso es que los hombres no pueden regalarnos la luna... Cada mujer tiene un pedazo de ella al nacer!
Un abrazo

Martín Gardella dijo...

Quimera, ahh era por eso? Con razón! Gracias por comentar. Un beso

Gi dijo...

Perfecta habilidad para decir sin decir

Martín Gardella dijo...

Gi, bienvenida al Living! Me alegra que te haya gustado. Muchas gracias por tus elogios. Un beso grande