viernes, 8 de febrero de 2013

El test del amor

Cuando dijo que la amaba tanto como para pasar el resto de su vida con ella, la mujer le planteó un desafío para comprobarlo. Lo observaría comportarse durante todo un día. Cada vez que él hiciera algo que a ella le agradaba, trazaría un corazón en un anotador. En cambio, si él actuaba de manera negativa, ella iba a dibujar una pequeña calavera. Al otro día, contarían los corazoncitos y las calaveritas y, dependiendo de cual fuera el símbolo más repetido, ella tendría una respuesta.
A la mañana siguiente, él logró el primer corazón por llevarle el desayuno a la cama. Pero olvidó que ella prefería edulcorante en vez del azúcar, y sumó también así su primera calavera. Más tarde, la invitó al cine y le regaló un vestido que ella ansiaba. Pero también cometió algunos errores, como olvidar levantar los platos de la mesa o arrojar sus medias al costado de la cama.
Al anochecer, en el anotador había ocho corazoncitos e igual cantidad de calaveras. Todo indicaba que la prueba terminaría en paridad. Quizás por eso, aquella noche, él se fue a dormir nervioso. Y, cuando eso ocurre, es normal que él haga ruidos molestos durante el sueño. Y ella odia los ronquidos.
Él lo supo al día siguiente, al encontrar el anotador con nueve calaveritas sobre la mesa de luz. Afuera, ella se alejaba para siempre en un coche repleto de valijas. En el asiento trasero, sus hijos en común lloraban por no haber podido siquiera despedirse.

13 comentarios:

Elysa dijo...

El test es una buena trampa, una piensa que son dos recién enamorados y no, al final se ve que no.
Aunque estaba claro que ella se iba igualmente, el test solo fue una excusa ¿no?

Besitos

Anónimo dijo...

C'était des choses intéressantes ici sur Merci livingsintiempo.blogspot.ru pour l'afficher.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Tal como apunta Elysa, este es un micro en el que los lectores caemos en la trampa tendida. Transitamos por el texto dando por hecho la suposición inicial para sonreir al final, cuando nos reconocemos engañados.

Como reflexión, es lo mejor que le podría haber pasado a este hombre.

Un saludo,

José A. García dijo...

Jodida la mina...

J.

Камила dijo...

Golpe bajo.

Nohelia G. dijo...

Es lo q tiene la vida en pareja q siempre habra cosas buenas y otras tantas malas...y o s aceptan o dificilmente se podra caminar juntos, de la mano o tal vez a cuestas. Un saludo afectuoso desde Valencia, España.

Anónimo dijo...

jodida la mina, es cierto, pero para realmente aprender de esto, esta frase es la que va:
"somos dichos por lo que decimos"

entonces ella no le aplico el test a el sino, a ella misma. La situacion real, es que ella no estaba segura de su amor por él y no al revés. El resultado fué, en definitiva, que ella no estaba lo suficientemente lista para ese compromiso.

Las pruebas en el amor en una pareja, son las pruebas a nuestros defectos personales, criticados por nosotros mismos.

Carlos de la Parra dijo...

Siempre resulta mal llevar cuentas.
Hay que aprender a caminar juntos sin sofocarnos.

Martín Gardella dijo...

Tarde, pero seguro, agradezco todos sus comentarios.

Elysa, creo que esa es una buena interpretación del mensaje de este micro. Me parece que tenés razón. Gracias por comentar. Un abrazo

Pedro, busqué darle una vuelta de tuerca que dejara pensando al lector. Me alegra que el efecto se haya conseguido. Un abrazo

Martín Gardella dijo...

José y Камила,
Son cosas que pueden pasar en las mejores familias. Gracias por comentar! Saludos

Martín Gardella dijo...

Nohelia, coincido con vos. Gracias por tu mensaje. Saludos desde Bs.As.

Anónimo, gracias por compartir tu reflexión con nosotros y por pasar por el Living. Saludos!

Carlos, estoy de acuerdo. Estos juegos no son más que excusas para lo justificar lo inevitable. Gracias por pasar y comentar. Un abrazo!

Carlos de la Parra dijo...

Ilustra lo absurdo que resulta llevar contabilidad de las fallas.
Todo sería mejor si fuéramos honestos y admitiésemos vivr con las imperfecciones del cónyuge.

Marina Lassen dijo...

Me gusta mucho el estilo despojado, menos es más. Muy interesante, sigo leyendo. Saludos