lunes, 6 de septiembre de 2010

Condenación


El límite entre el cielo y el infierno es apenas una línea, que se extiende hasta un sonante aparato telefónico, que ella se niega a atender.

La foto "Cielo e infierno" es propiedad de Christian Pereira y se publica con autorización del autor únicamente para su exhibición en este blog.

25 comentarios:

Ignacio Reiva dijo...

Lo importante es saber dónde estaba ella, en el cielo o en el infierno. Un gran abrazo Martín.

Maite dijo...

La felicidad está a veces tan cerca que un simple gesto nos haría adueñarnos de ella. Me ha encantado el hiperbreve y me he sentido muy identificada, una sonrisa o una palabra es la frontera muchas veces entre el cielo y el infierno. Un abrazo.

m dijo...

Qué doloroso puede llegar a ser, en sonido perenne de un teléfono, cuando al otro lado no lo descuelgan.

Sonrisas de m.

manu dijo...

Infernal cuando eso sucede.

Abrazo

Alís dijo...

Una línea (telefónica) que debiera unir y separa más y más...

Fantástica la foto y fantástico el micro.

Besos

Víctor dijo...

Anda, si lo sé, utilizo esa línea en mi relato "Noche paralela", Martín. Bien, breve, contundente... Por aquí hay también una canción que dice "todo mi honor en torno a un tono que no sonó". Me hiciste recordarla.

Un abrazo internacional.

reina dijo...

El límite entre el cielo y el infierno... no hay intermedio... estás de un lado o del otro... magníficamente representado en tus palabras.....!!!
Felcitaciones...!!!

Epístola Gutierrez dijo...

Tal vez escuchar el telefono sonar sea también el cielo o el infierno.
Excelente post, en una frase dijiste todo.
Un beso.

Rosio dijo...

Si,certeza total.
linda foto.

Guadalupe dijo...

Me encanto. Probaste con hacerle sonar el timbre de la casa??

Netomancia dijo...

Debe ser el mismo límite que el de la locura. Muy bueno Martín.
Estoy viendo si puedo viajar un día antes, pero está complicado. Te confirmo más tarde. Un abrazo.

Neogeminis dijo...

Quizás tenga sus motivos para no atender...


Un abrazo.

SIL dijo...

De lo mejor que he leído, caballero... Y mire que he leído cosas de excelente calidad aquí, eh !!

Beso enorme


SIL

Con tinta violeta dijo...

No se puede decir más con menos. Me encantó, Martín.
Felicidades y abrazos!!!

Raúl dijo...

Cuánta razón...

sandro dijo...

"después de escuchar el tono deje su mensaje"

Buen Micro. Saludos

José 'Azucarero' García dijo...

Y siempre son ellas las que deciden...

Saludos

J.

José 'Azucarero' García dijo...

Y siempre son ellas las que deciden...

Saludos

J.

Gi dijo...

tuu tuu tuu tuu tuu tuu tuu
;)

Martín dijo...

Ignacio, sin dudas ella es el cielo y el infierno juntos. Gracias por comentar! Un abrazo

Maite, coincido con tus conclusiones. Ese es básicamente el mensaje de este micro. Qué bueno que te hayas sentido identificada. Un beso y gracias por tu comentario.

M., es cierto. Tan doloroso como para inspirar un cuento! jaja Un beso

Martín dijo...

Manu, y celestial cuando sucede lo contrario! Gracias por pasar y comentar. Un abrazo

Alís, la foto lo inspiró todo. Toda línea puede separar o unir dos puntos. Esta no es la excepción! Gracias por tus elogios. Un beso

Víctor, sabes que valoro especialmente tus comentarios. Muchas gracias! Me alegra que te haya gustado. Es cierto, tu micro tiene muchas más líneas que este. Un abrazo internacional

Martín dijo...

Reina, creo que esa sensación es tan cotidiana como un teléfono que suena y que puede ser atendido o no. Ojalà los teléfonos sean siempre bien atendidos! Me alegra que te haya gustado. Un beso

Epístola, me alegro que te gustó. Para hablar de este tema, alcanzó con "una línea". Muchas gracias! Saludos

Rosio, a todos nos pasa alguna vez. Coincido con vos, la foto es genial. Un beso

Martín dijo...

Guadalupe, bienvenida al Living! Me alegra que te haya gustado. Voy a seguir tu consejo. Espero que su casa esté camino al paraíso. Muchas gracias por tu visita y por tu comentario. Un beso

Neto, sin dudas que el límite es casi el mismo. Una pena que me perdí tu visita a Buenos Aires. Será la próxima! Un abrazo

Neogeminis, seguramente, pero jamás los debemos reconocer públicamente. jaja Un beso

Martín dijo...

Sil, de lo más generoso que he leído viniendo de Ud., y mire que he leído generosidades eh! Muchas gracias. Me alegra que todavía te pueda sorprender. Un beso

Con tinta violeta, no pude decir más tampoco, porque jamás me atendieron el teléfono. Muchas gracias por tu comentario. Un beso!

Raúl, es la dura realidad que nos toca vivir. Gracias por pasar y comentar. Un abrazo grande!

Martín dijo...

Sandro, debería dedicarle un micro también a ese contestador! jaja Gracias por pasar. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo

José, así es. Pero primero somos nosotros los que decidimos llamar! Un abrazo

Gi, ¿te llamo a reparaciones? ;) Gracias por pasar y comentar. Me hiciste reír. Un beso