(El HOMBRE se encuentra solo, sentado en la sala. El NIÑO irrumpe en la escena portando una jaula pequeña, dentro de la cual puede observarse claramente un bulto de color blanco y grisáceo).
HOMBRE: ¿Qué traes en esa jaula de alambre?
NIÑO: (levantando la jaula) ¿No lo ves? Es una nube.
HOMBRE: ¿Una nube? No puede ser posible.
NIÑO: Claro que sí. Yo mismo la atrapé esta mañana.
HOMBRE: ¿Y cómo hiciste?
NIÑO: Muy sencillo. Me subí a una escalera elevada en la terraza, y la tomé entre mis manos.
HOMBRE: No te creo. Si de verdad fuera una nube se te hubiera escurrido entre los dedos, o se volaría con el viento.
NIÑO: Por eso la coloqué dentro de esta jaula, para que no se escape.
HOMBRE: Creo que sólo es un copo de azúcar, o una pelota de algodón, y que intentas engañarme.
NIÑO: (riendo a carcajadas) ¡Claro! No me vas a decir que me creíste.
HOMBRE: (con tono arrogante) ¡Por supuesto que no!
(De repente, se escucha un estruendo. El NIÑO, con notoria cara de preocupación, comienza a abandonar la escena a paso acelerado. En su camino, unas pequeñas gotas que brotan de la nube van mojando el piso, ante la mirada atónita del auditorio).
Esta sencilla obra de microteatro está inspirada en las "Historias mínimas" de Javier Tomeo (un libro increíble) y en la canción homónima del grupo Vox Dei.

24 opiniones - Comentar:
Perecería que los sueños, los imposibles, solo caben en las cabezas de los infantes pero, no es así, yo doy fe.
Hay muchos soñadores adultos y tú eres uno de los mejores.
Un saludo amigo Martín.
¡Qué interesante hallazgo! El primer microteatro de mi vida. Historia sencilla y profunda que me conecta con la inocencia, la fantasía, la ingenuidad y la suspicacia a partes iguales. Un saludo.
¡Qué gran descubrimiento! El primer microteatro de mi vida. Una historia sencilla y profunda que me conecta con la inocencia, la fantasía, la ingenuidad y la suspicacia a partes iguales. Un saludo.
Todo es posible cuando la fe es grande...
Me encantó...!!!
Un beso
Muy buena idea colocar primero la ingenuidad en el adulto para luego sorprendernos a todos.
Un abrazo
No había leído la nota al pie de página (o de cuento) que colocaste, Martín, pero en cuanto vi la estuctura del micro supe que el libro de Tomeo no viajó en vano a Buenos Aires. Y no sabes cuánto me alegra... Un abrazo internacional, Martín.
ME GUSTÓ MUCHÍSIMO EL DIÁLOGO- TIENE DOBLE LECTURA- LOS ADULTOS DEBIÉRAMOS COPIAR LA MIRADA DE LOS NIÑOS, Y SI NOS DA LA GANA DE CREER EN ALGO- HAREMOS QUE EXISTA.
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Es una nube, no hay duda
se mueve como una nube
es del color de las nubes
liviana como una nube
como las nubes... indecisa
no habria porque encerrarla
como una nube en una jaula alambre.
Y sin embargo lo hice
atrape... una nube
en una jaula de alambre
y aqui estas ...
nube prisionera
en mi mente.
Es una nube, no hay duda
se mueve como una nube
es del color de las nubes
liviana como una nube
como las nubes...
indecisa
no habria porque encerrarla
como una nube en una jaula alambre.
y sin embargo lo hice
atrape... una nube
en una jaula de alambre
y ademas si me da la gana
me lo creo.(V.D.)
:)
beso grande
SIL
Fantástico Martín. Creer no cuesta nada!
Me gustó, y bastante. Quiero una de esas cajas, que siempre he querido una nube. Aunque me suena a "enjaulado" (la quiero pero la quiero libre).
Saludos.
Te quedó bien bonito. Enhorabuena.
Un saludo indio
Hermosa escena me gustaría verla representada.
Saludos
genial,Martín!!!!!
Y ahora quiero más ,otra,otra!!!
Para el que cree, todo es posible...
Bravo Martín!!!
Luis, muchísimas gracias por tu comentario tan elogioso. Coincido con lo que decís acerca de que los adultos también pueden ser grandes soñadores. Ya lo dijo Lennon. Un abrazo
Pedro, ya que te ha gustado el microteatro te recomiendo que leas el libro de Javier Tomeo, donde encontrarás muchos otras escenas de este estilo, mucho mejor escritas. Un abrazo grande
Reina, coincido con lo que decís. Me alegra que te haya gustado. Un beso
Patricia, me divirtió jugar con eso, e imaginar la cara de sorpresa de todo el auditorio. Gracias por tu comentario. Un beso
Víctor, nadie mejor que vos sabe lo mucho que deseaba tener ese libro, que me devoré apenas me lo enviaste desde España. Claro que valió la pena la lectura! Y si te gustó este micro, mucho mejor! Muchas gracias. Un abrazo internacional
Sil, esa es la canción de Vox Dei a la que me refería, gracias por traerla hasta aquí. Escucharla mientras leía a Tomeo se convirtió en una mezcla explosiva. Me alegra que te haya gustado el resultado. Un beso
Netomancia, claro que no! Además es gratis! Gracias por el comentario. Un abrazo
Un tipo, solo es cuestión de que te compres una jaula y una escalera, y cierres los ojos. Un abrazo
No comments, muchas gracias! Qué bueno que te gustó. Un saludo indio
Sandro, a mi también me gusta imaginar cómo se vería representada. Estaría buena una obra repleta de microficciones! Gracias por tu comentario. Un abrazo
Felipe, me alegra que te gustó, quizás más adelante escriba otra. Me quedo pensando si no sería un buen guión para una historieta. Vos sabrás... jaja Un abrazo
Con tinta violeta, gracias por tus felicitaciones. Me alegra que te animes a creer. Un beso
Me gusta, pero me hubiera encantado un tono más absurdista.
Un abrazo.
PS. También sería interesante verlo en cortometraje.
Baizabal, intenté darle un toque absurdo. Quizás el final podría haberlo sido más, pero me gustó la idea de que sea el niño el que nos de la sorpresa. Un abrazo
Me gusta ese niño. Creo que le ha dado una buena lección al hombre.
Genial este "microteatro".
Besos
Lo habría firmado el mismo Javier Tomeo. Muy bello texto.
Lucía, muchas gracias. Veo que te llegó el mensaje que quise transmitir. Un beso
Manu, me alegra que te haya gustado. Y lo que me dices sobre Tomeo me hace sonrojar. Muchas gracias! Un abrazo
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