jueves, 20 de mayo de 2010

Pasión alienígena

Ella es una chica de otro planeta. Tiene una nave espacial camuflada en la cocina de su casa, pero lo niega (dice que sólo es un electrodoméstico un poco antiguo, que hace un ruido muy particular). Disimula, prefiere ocultar su origen. Habla perfecto español, toma mate, come empanadas. Apaga las luces de su dormitorio cuando la desvisto, alegando ser un poco vergonzosa. Quiere convencerme de que es una mujer normal, pero no lo logra. Las caricias de sus manos de ocho dedos la descubren. Y sus besos hechiceros, tan distintos a todo lo antes conocido, tienen el sabor característico de las estrellas.

39 comentarios:

David Baizabal dijo...

MUY bueno, Martín, la modificación de la lógica ayuda mucho a tu minicuento, la descripción me parece buena: va creando una imagen precisa, sin sobras.

Un abrazo

Reina dijo...

Qué lindo relato....!!!
Qué bueno que alguien te considere de otro planeta......!!

Anadry dijo...

...y cómo será el sabor de las estrellas...

Precioso, Martín!!!
Beso gigante.

Anónimo dijo...

ja ! me encanto :D

Gi dijo...

http://nocheluz.blogspot.com/2008/07/examen.html

Neogeminis Mónica Frau dijo...

Me parece que estás viendo mucho "invasión V" jejjejee
Muy lindo texto!


Un abrazo.

SIL dijo...

Si 4 ojos
ven más que 2,
16 dedos...,
Santo Dios!

:D

Amor extraterrestre, privilegiado y que te hace ver las estrellas.
Completito.

Beso enorme, Martín.

SIL

David Moreno dijo...

Buen texto, como han dicho antes, se va creando la imagen poco a poco y aunque carece de sorpresa final, el sólo texto tiene la fuerza suficiente como para prescindir de ella.

Ocho dedos? jajaja

Un saludo indio

Víctor dijo...

Me gustó, pero me sobran las "manos de ocho dedos" entre tanto texto poético. Ah, lo del electrodoméstico-nave no tiene precio. Por aquí tengo una lavadora que cualquier día emprende el vuelo.

Un saludo.

mara-mara dijo...

Precioso cuento...
desconozco cual es el sabor característico de las estrellas; pero me dan ganas de hacerle un apaño a mi olla exprés y emprender un viaje hacia ellas.

Si se diera la casualidad de encontrarme en el camino con la aventurera, e imagino ruidosa lavadora de Víctor, dile que tiene la reparación asegurada, que con ocho dedos en cada mano el bricolaje está servido!!!

Sigo pensando que es un cuento precioso. Bien narrado, donde la imaginación camina de puntillas detrás de la sorpresa.

Besos y sonrisas como estrellas :)

Isabel Mª dijo...

Un cuento precioso, muy poético y cargado de sugerencias. Un beso Martín. Gracias por el seguimiento de mi blog.

Anónimo dijo...

Muy lírico, muy bonito. Me ha dejado un rato en suspenso...

Verónica Calvo dijo...

Qué tierno... pues mira, a lo mejor hay más entendimiento con seres de otros planetas, porque viendo lo visto en las relaciones con nosotros... aunque me parece que en esto las cosas van por otro lado.
Por favor, comprueba si es una nave, que estoy dispuesta a comprarla ^^

Un abrazo.

Soledad Arrieta dijo...

Qué maravilla Martín!!! Mujer mirando al sudeste, jaja.
Sublime mezcla entre ficción y dulzura. Después de todo ¿Quién dice qué es lo "normal"?

Cariños!

Jesus Esnaola dijo...

Me gustó tu cuento Martín. Yo me pongo más en el lugar de la extraterrestre, sola en el universo, buscando cariño, dando besos que saben a estrellas...
Confiemos en que el sabor de las estrellas sea tan agradable como queremos pensar. Estupendo.

Un abrazo.

Edu dijo...

Amar lo extraño y lo desconocido... y saborear esos besos de estrellas... la búsqueda de lo que queremos... de lo que se quiere, no importa si es de este mundo... estoy de acuerdo con todos... muy bueno Martín...

Esteban Dublín dijo...

Qué chévere lograr tal poesía en una descripción que parece tan bizarra. ¡Bien narrador!

Netomancia dijo...

Cómo será el fruto de esa relación! Bravo Martín. Saludos!

Elo dijo...

Sencillo pero hermoso!
Debería decirle que traiga hombres de su planeta para compartirlos jajaja

Rufino U. Sánchez dijo...

Me gusta mucho la descripción, eres un genio.

Alís dijo...

¡Besos con sabor a estrellas! Qué maravilla
Un beso (terrestre)

Claudia Sánchez dijo...

Excelente Martín!
Esta hechicera hace lo que quiere contigo.
Besos,

Rembrandt dijo...

Que lindo!!!
debe ser hermoso vivir un amor de otro mundo no?

Besos y buen finde para vos.
REM

Un tipo dijo...

Hha. Es como leer ciencia ficción romántica (:

Gemma dijo...

Efectivamente, lo singular resulta a veces lo más cotidiano, cuando menos lo más normal...
Un saludo

Anónimo dijo...

Que suerte la tuya amigo Martín. Ya me gustaría a mi tener una compañera que me mostrase las estrellas.
Un abrazo

Torcuato dijo...

Muy bueno.
Que te acaricie una alienígena de ocho dedos con la luz apagada debe ser un poco escalofriante. Je, je.

Un saludo.

Martín Gardella dijo...

Baizabal, quise jugar con esa inversión de la lógica arrancando de una frase muy común. Me alegra que te haya gustado el resultado. Saludos y muchas gracias.

Reina, debe ser lindo si, ja Gracias por tu comentario. Un beso

Nicol, gracias por la información. Saludos

Martín Gardella dijo...

Anadry, los besos de estrellas dejan un sabor muy especial en la boca. Nadie podría resistirse. Gracias. Un beso

Liz, me alegra que te haya gustado. Muchas gracias! Saludos

Gi, gracias por tu invitación a leer ese cuento que casi podría ser la contracara de este. Muchas gracias! Me gustó mucho. Un beso

Martín Gardella dijo...

Neogeminis, a esta altura, una busca inspiración adonde sea! jaja un beso

Sil, que buenos versos para comentar este texto. Muchas gracias! Me galardona con sus letras. Un beso

No comments, hace un tiempo me dijiste que la sorpresa final no era un requisito de los micros. Te hice caso. Un abrazo

Martín Gardella dijo...

Victor, te sobran 6 dedos en realidad. Pero yo sin embargo si lo veo poético, ya que intenta describir algo que no tiene que ser físicamente así, sino solo una sensación. Un abrazo

Mara-mara, como de costumbre me robas una sonrisa con tu comentario. Me alegra que tan pocas líneas inviten a volar tanto a tu imaginación. Un beso

Isabel, es un placer seguirte. Gracias a vos por tus elogios. Me alegra que te haya gustado. Saludos

Martín Gardella dijo...

Alberto, bienvenido! Me alegra que te haya gustado y espero que regreses pronto por aquí. Saludos

Ananda, me gustó tu reflexión sobre el amor extraterrestre comparado con el humano. Si la nave existe, más de uno la quisiera comprar. Un beso

Sol, esa es la idea, salir un poco de la normalidad para ver si no hay una normalidad distinta y quien te dice extraterrestre! Gracias por tus comentarios. Me alegra que te gustó. Un beso

Martín Gardella dijo...

Jesus, muy buena forma de completar este cuento, poniendose en lugar de esa chica desamparada. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo

Edu salas, bienvenido al Living! me gustó la forma de sintetizar el micro en un comentario. Muchas gracias por tu generosidad. Un abrazo

Esteban, es que me gusta mezclar. Un abrazo y gracias.

Martín Gardella dijo...

Neto, en el futuro creo que será absolutamente normal! jaja Un abrazo

Quimera, no se si te convenga. Es que los hombres no solo tienen ocho dedos. ja Gracias por tu comentario. Un beso

Rufino, y vos sos muy generoso! Me alegra que te haya gustado. Saludos

Martín Gardella dijo...

Alís, son esos besos que te hacen volar, y también existen por acá. Un beso

Claudia, no tengas dudas de eso. Gracias por tu comentario. Un beso

Rembrandt, estoy seguro que sí. Me alegra que te gustó. Un beso

Martín Gardella dijo...

Kappie, inventé un nuevo género? jaja gracias por tu visita y tu comentario. Saludos

Gemma, así lo creo. Lo extraterrestre puede estar en las pequeñas cosas. Un beso

Jesús C., así es la cosa. Creo que la pasión está por encima del origen de las cosas. Un abrazo

Martín Gardella dijo...

Luis, solo debes mirar al cielo, y la verás llegar. Un abrazo, querido amigo

Torcuato, bienvenido al Living! te aseguro que puede ser tan hermoso como escalofriante. Gracias por tu visita y tu comentario. Un abrazo

Unknown dijo...

Excelente retrato del amor,el cual siempre es extraterrestre pues nos extrae de lo terrenal y nos manda a las estrellas,de donde provenimos antes de encontrarnos ubicados en éste extraño planeta.

Felipe R. Avila dijo...

Excelente, perfecto relato Martín!
Y que hermoso final...